En un mundo lleno de libros que leer, películas que visionar y series que digerir, nuestros sentidos están preparados para casi todo.

Guillermo del ToroHay historias que realmente logran sorprendernos, a veces muestran nuestros miedos más ocultos y otras capturan nuestra esencia y logran elevar nuestras vidas a un estado profundo de belleza y en eso, se ha vuelto un maestro Guillermo del Toro.

La fantasía, ese territorio lejano, hoy resurge como la tierra prometida, se ha transformado en el escape a nuestros laptops, a las redes sociales, a la inmediatez de nuestra eficiencia, a nuestros éxitos y fracasos cotidianos, todos condensados en un instante intenso en donde cada día vivimos mil vidas. No hay planes a largo plazo. Hoy todo comienza y todo termina, sin promesas de mañana, sin historias de paciencia, sin preámbulos ni promesas.

En ese contexto, Guillermo del Toro realiza un corte filoso casi sin que nos demos cuenta y toma nuestros sentidos para conducirlos a un imaginario que todos quisiéramos habitar.

En su última película, La Forma del Agua, narra una historia en donde el amor es más que una relación entre dos personajes ficticios.  Nos conduce a la esencia de lo humano, al motor de nuestra creatividad, luz y oscuridad.

En la película, evidencia que el amor es lo único que nos conecta con la belleza, con lo sublime, con lo mejor de la humanidad.

Sin amor no hay cine, no hay literatura, no hay música.

Del Toro ama lo que hace y enamora con el universo paralelo que ha creado y que cuando lo observamos parece formar parte de nuestro mundo cotidiano.}

Del Toro es un fiel creyente en esa frase que dice

“Quien no se conoce, quien no sabe qué puede ofrecer, está condenado a la soledad”

En la Forma del Agua, todos los personajes han sufrido el rechazo, han sido marginados y sólo cuando comienzan a aceptarse, a asumir sus historias y aceptar sus realidades comienzan un camino que los conduce a la felicidad.

Al tiempo que nos invita a conectar no sólo con nuestros propios rechazos y la autoestima necesaria para encontrar la felicidad, sino que también invoca nuestras creencias infantiles; nuestro estado más puro e inocente, nos invita a creer en otras realidades y en la fantasía: el único universo posible para confiar y creer en un intangible tan poderoso como lo es el amor.

Guillermo del Toro: el director que el cine contemporáneo necesita

Guillermo del Toro, ya ha empezado a cosechar premios tras jugársela por este film, que es su propia historia de amor por el cine, por la fantasía, por contar historias.

Globos de Oro, León de Oro y ahora anuncian un Bafta en donde suena como favorito…él con la humildad que caracteriza a quien respeta a la audiencia y se siente un instrumento de sus creaciones, ha declarado:

Tengo 52 años, peso 130 kilos y he rodado 10 películas. Pero hay un momento en la vida de todo narrador en que lo pones todo en riesgo para hacer algo diferente….

Sin esta disposición para poner hasta la última gota de sí mismo al servicio de una historia, su legado sería otro, o tal vez no existiría. En sus palabras:

“La historia tiene que dolerte, profundizar en lo que eres”.

Te dejamos aquí el tráiler de una nueva película imperdible:

Impure

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