El punk siempre es sinónimo de rebeldìa, desencanto y respuesta reactiva al inconformismo, desencanto e ira ante las injusticias que las sociedades contemporáneas han desarrollado inescrupulosamente en Occidente.

The Sex Pistols.

Un poco de historia

Durante la década de los 70, en Inglaterra surgen movimientos musicales que buscan dar salida a ese cúmulo de sentimientos que se aunaban bajo un lema: NO FUTURE. El sueño hippie había sido abortado a punta de pistola y de altas dosis de heroína. Es el momento perfecto para el nacimiento del metal y el punk.

Londres, la ciudad que vemos hoy como depositaria de una serie de atentados y el lugar que ostenta una monarquía que inexplicablemente se mantiene viviendo a costa de su pueblo y de las colonias que el país aún conserva, vivía -a mediados de los 70- en un estado de desesperanza, hambre y escasez laboral, heredado de la Segunda Guerra Mundial.

Sid Vicious (bajista), Paul Cook (Batería), Johnny Rotten (vocalista) y Steve Jones (guitarrista).

En ese contexto, surgen los Sex Pistols, una banda formada en 1975 por Johnny Rotten, el guitarrista Steve Jones, el batería Paul Cook y el bajista Glen Matlock. Matlock fue reemplazado por Sid Vicious a principios de 1977.

Con letras que escupían sobre todo lo establecido, haciendo apología de la rebeldía y una estética que desencajaba con todo lo normado en la clasista Inglaterra, rápidamente se hicieron un nombre, debido a los problemas que representaban.

God Save The Queen

El rechazo fortalecía el renombre que la banda buscaba ganarse en la escena inconformista de la ciudad londinense. La censura y el desprecio total por parte de las autoridades llegó tras la publicación del tema “God Save the Queen”, un himno que los consagró como rebeldes y les sumó seguidores que hasta el día de hoy vibran con la letra autodestructiva, llena de rabia contra la monarquía y el sistema injusto que empobrecía al pueblo de Inglaterra.

La pieza sería conocida como “la gloria y la corona del punk”, y no es para menos, levantó un polvorín nunca antes visto en la sociedad británica, su letra llamaba a levantarse contra el Régimen Fascista de la Corona, decía que estos habían hecho tontos a sus coterráneos, que la Reina no era un ser humano, que le importaba un comino lo que pasara con la gente y que no había un futuro para Inglaterra.

Como consecuencia,  los Sex Pistols fueron prohibidos en toda Inglaterra. En nombre de la moral y la decencia, sus presentaciones en vivo fueron canceladas por tiempo indeterminado en todo el país; las radios no podían pasar sus temas; las disquerías no podían vender sus discos.

Además, a cuento de nada y de todo habían dicho “Fuck you” en televisión, por lo que fueron expulsados de dos sellos discográficos (EMI y A&M), quienes quemaron todas las copias que habían llegado a hacer de sus discos.

Cuando finalmente el sello Virgin editó su simple God save the Queen (Dios Salve a la Reina), hicieron falta muchas gestiones para que la fábrica y la imprenta decidieran realizar su arte de tapa. Muy pronto el “escándalo Punk” llegó a la primera página de los diarios, y luego al parlamento. Los socialistas los tildaron de fascistas y los fascistas de comunistas.

Sex Pistols se transformaron en sinónimo de censura, conflicto y un tema muy complicado de encarar para los medios y las autoridades, por lo tanto en la Inglaterra del 77 llevar una chaqueta con el nombre de la banda era realmente un acto de rebeldía.

Johnny Rotten (cantante) fue atacado y herido con un cuchillo mientras estaba en un Pub. Sid Vicius (bajista) fue golpeado con una barra de hierro en la cabeza varias veces. Habían ofendido a la Reina y no todos estaban dispuestos a permitirlo.

Todo comenzó a salirse de control, más aún cuando se acercaba el aniversario de los 25 años de la Reina Isabel II en el poder, mientras Inglaterra presentaba una fuerte crisis económica que se traducía en desempleo y enfrentamientos por el estruendo de las bombas que ell IRA (Ejército Revolucionario Irlandés ) dejaba caer en el país imperialista.

Sex Pistols, Anarchy in the UK, 1976 ©Jamie Reid

Muchos ingleses preferían considerar a la reina como el eje que los salvaría de ese crudo momentos, refugiándose en la idea de un pasado esplendoroso.

En ese contexto veía la luz la tapa del single de los Pistols, en donde aparecía la Reina con cara de arpía y un alfiler de gancho en la boca. El sello Virgin empapeló Londres con la imagen y como consecuencia se les prohibió a los Pistols tocar en suelo inglés.

Anarquía en el Támesis

Para coronar su maniobra los Pistols decidieron organizar un recital en el río Támesis el 7 de junio, el mismo día del desfile real.

©Brian Cooke

La idea era realizar una parodia del viaje en barco que debía realizar la Reina dos días después. Para eso, alquilaron un barco llamado Queen Elizabeth y organizaron una fiesta a la que invitaron a unos doscientos amigotes. No fue fácil convencer al capitán del barco: así que el enviado de Virgin prefirió mentirle y decirle que era para un recital a beneficio de un hospital público.

Sid Vicious en el concierto del Silver Jubilee Boat en el río Támesis, pasando por el Tower Bridge.

Finalmente, el Queen Elizabeth zarpó al atardecer. A bordo, un clima de alegría y borrachera se apropiaba del navío, al tiempo que desplegaban una bandera que decía: “Queen Elizabeth welcomes the Sex pistols” (“La Reina Isabel les da la bienvenida a los Sex Pistols”).

Johnny Rotten en el concierto sobre el Queen Elizabeth.

En medio de esa efervescencia, los Pistols, se dispusieron a tocar Anarchy in the UK justo cuando el barco pasaba justo frente a los edificios del parlamento.

El público estaba enloquecido; el grupo furioso como nunca. Y cuando comenzaron con Pretty Vacant, dos botes de la policía rodearon el barco y lo guiaron hacia el muelle, se cortó el sonido, Rotten siguió cantando a capela y el bar cerró.

Policía rodearon el barco, 1977. ©Brian Cooke

Se acabó la fiesta pero fue el comienzo de los incidentes. La policía subió al barco y obligó el desalojo.

Mientras tanto, a causa de su borrachera, tres de los músicos creyeron que sería un excelente plan esconderse en los bolsos de los instrumentos para no ser atrapados. Sid Vicius decidió salir corriendo desnudo insultando a las autoridades.

Resultado: Los músicos fueron encontrados de inmediato y estalló el caos, veintidós detenidos (incluyendo a los músicos y al manager).

El manager de Sex Pistols, Malcom McClaren, fue arrestado por la policía esa misma noche, antes de ser golpeado por ellos.

Cuando los llevaron ante el juez todos se declararon inocentes y fueron liberados bajo una fianza exageradamente elevada. Sin embargo, la excursión hábilmente planeada por el manager y la discográfica se transformó en  la campaña publicitaria más escandalosa de la historia.

Como consecuencia, sin que ninguna de las radios oficiales se atreviera a poner God save the Queen en sus programaciones, el tema se convirtió en número uno en todo Inglaterra. Las calles de Londres se llenaron de Punks y todos los sellos discográficos querían tener un grupo anarquista en sus filas.

punk
Vinilo de Never Mind The Bollocks Here’s the Sex Pistols.

Un tiempo después los Sex Pistols sacaron su primer y único álbum oficial, Never Mind the Bollocks here’s the Sex Pistols . En medio de su gira por los Estados Unidos, Johnny Rotten abandonó el grupo, acusando a sus compañeros de haberlo traicionado. Eso provocó la disolución definitiva de la banda. Tiempo después, Sid Vicius aparecería muerto de sobredosis, originando una interminable cantidad de remeras , películas y discos tributo a lo largo y ancho del mundo.

“Pretty Vacant” Poster promocional.

Impure

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