Erika Lust comenzó a sentir cierta contradicción en el porno dirigido por hombres, por lo que tomó una decisión que cambiaría su vida y la historia del cine erótico para siempre.

Erika LustTodos tenemos fantasías sexuales y si la fantasía no viene a nosotros, la buscamos como condenados a morir de aburrimiento. E incluso en el aburrimiento, nuestra mente comienza a dar vueltas y nuestras manos la siguen, hasta encontrar ese punto placentero que nos conecta con nuestro instinto más secreto y liberador.

Para servir a ese sector de nuestro imaginario surge todo un servicio a nuestro placer y no hablo de la prostitución ni los clubes nocturnos. Me refiero al porno, ese arte de mostrar explícitamente en una pantalla cómo se ve que dos seres humanos tengan sexo. Hasta ahí todos conocen la historia.

Las cosas empezaron a cambiar desde hace algunos años, principalmente en países desarrollados en que la igualdad de género es un tema evolucionado. Pero no fue, hasta que Erika Lust apareció en España y Latinoamérica que la industria del porno dio un vuelco y se comenzó a hablar abiertamente de porno feminista ya no como una obra de arte abstracto, si no como lo que las mujeres quieren en el sexo y una guía para conocer sus fantasías.

Erika Lust vive en Barcelona, pero es de origen sueco, país en donde estudió ciencias políticas y en donde comenzó a sentir cierta contradicción en el porno dirigido por hombres que la hizo tomar una decisión que cambiaría su vida y la historia del cine erótico.

Cansada de que la mayoría de las películas pornográficas se enfocarán sólo en el placer masculino y que se utilizara a la mujer como un instrumento para que los hombres alcanzarán un orgasmo, Erika Lust decidió dirigir sus propias películas para dotar de una nueva mirada al cine porno.

Lust es considerada como una de las pioneras en el movimiento de la pornografía feminista. Ha desarrollado una filmografía enfocada en la igualdad de género, utiliza mujeres de cuerpos normales y crea historias que generan cierto grado de identificación con quien las observa. Así ha cubierto un nicho del erotismo que la industria no había explotado.

“Pienso que las mujeres deberían disfrutar del sexo tanto como los hombres”, es una de las premisas de la directora de 40 años.

Dentro de sus producciones destacan títulos como Cabaret Desire, Barcelona Sex Project, y Life Love Lust.

Sin embargo, uno de sus proyectos más revolucionarios es XConfessions: una serie de cortometrajes para adultos creados colectivamente a través de una plataforma web en la que quienes la visitan dejan sus “confesiones/fantasías” más oscuras para luego ser transformadas en guión.

Lust escoge al mes dos de esas historias para convertirlas en filmes eróticos. Hasta hoy, ha publicado once compilaciones de cortos XConfession.

“El guión es básico. Para mí todo empieza con una historia, con un contexto, con entender qué está pasando, quiénes son esos personajes, porqué se desean, qué hacen ahí juntos…”, asegura la mujer que sin proyectarlo ha logrado cambiar la forma en que las mujeres consumen porno.

Las películas han sido proyectadas en festivales de cine porno como el de Berlín en 2014 e incluso llegaron a presentarse en el Festival de Cine Internacional de Chicago.

Destacable es también que la plantilla de su productora está compuesta en su mayoría por mujeres.

Impure

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