La artista, conocida en Instagram como @scientwehst, ha logrado más de 89.900 seguidores con sus provocativos collages, en los que fusiona a la perfección fotos de cuerpos femeninos con elementos arquitectónicos.

La artista digital tras estas provocativas imágenes, es Giula Marsico, quien reside actualmente en la ciudad de Chicago, Estados Unidos.

La controvertida artista, se toma el revuelo que causa su trabajo con humor y reconoce que “ve vaginas en todas partes”, reconociendo lo fácil que es crear similitudes entre las formas que nos rodean y nuestros órganos sexuales.

Marsico también ha reconocido que quería representar, a través de su universo de collages eróticos, la “analoga” relación que tienen las mujeres con sus propios cuerpos. Giulia es capaz de representar la misoginia, o escenas de sodomización superponiendo imágenes de objetos propios de la arquitectura o incluso cotidianos, con el fin de recrear con humor y un toque absurdo, instantes sexuales que pueden herir algunas sensibilidades.

“Es conflictivo. Me siento excitada, pero esto es tan grosero, ¿qué es esto? Me siento excitada, pero esto también es una fuente de agua “, se ríe. “¿Por qué? ¿Por qué me siento excitada? Es divertido crear ese conflicto en el que observa.”

Giulia Marsico, también conocida como Scientwehst en Instagram, ha mantenido una lucha contra la censura en redes, por medio de sus collages que buscan con sugerentes imágenes jugar al límite de lo permitido.

Su obra, que ya suma miles de seguidores en redes, es una consecuencia de su historia personal con las inseguridades físicas que la atormentaban. Al crecer, Giulia recuerda estar siempre consciente de su imagen, avergonzada de sus curvas y “grosor”, hasta que aprendió a apreciar su cuerpo y pensó

“Qué se jodan los estándares de belleza: sé tú”.

Desde ese momento, su autoestima se ha convertido en la base de su trabajo artístico, y le ha permitido explorar los límites de la sexualidad y la censura del cuerpo femenino.

En una entrevista para Highsnobiety, la artista se refirió así a la evolución de su trabajo:

“Comencé creando collages pornográficos al azar, donde reemplazaba los genitales con imágenes que parecieran fálicas o de vaginas. En un principio, estas imágenes eran principalmente de comida. Esto fue evolucionando hasta encontrar cualquier tipo de imagen que se asemejara a un cuerpo femenino, finalmente encontré elementos arquitectónicos que encajan de forma perfecta con la anatomía femenina “.

Para Giulia no ha sido fácil lograr que Instagram acepte sus collages,  ya que ha tenido que superar las estrictas reglas de censura de la plataforma. En este proceso, han eliminado muchas de sus imágenes, e incluso su cuenta ha sido cerrada en más de una ocasión.

‘la sociedad de los medios-sociales no es un espacio público, democrático, así que tenemos que dejar de tratarlo como tal”

Inspirada en el ‘atentado’ que su trabajo provoca en redes, Giulia ha decidido que Instagram es la plataforma ideal para celebrar la sexualidad, la apertura y la libertad de expresión.

A continuación, puedes revisar parte de sus divertidos collages que causan provocativas reacciones y censura:

collages

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Para seguir viendo su collages sigue a Giulia en Instagram.

Impure

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