“Tomemos en serio la revolución, pero no nos tomemos en serio a nosotros mismos”. Mayo del 68

Mayo del 68
“Artistas e intelectuales revolucionarios con los estudiantes”. Paris 1968.

No pude evitarlo…a los románticos malditos, a los soñadores, a los nostálgicos de lo análogo y pretenciosos de la intelectualidad, a los buscadores de citas épicas y recuerda-nombres de próceres de la ‘inutilidad’ cultural, a los que aún leemos, e intentamos encender una llama de fe en la humanidad…

A los que profesamos amor ciego a la poesía y a las canciones con sentido, a los que seguimos creyendo en las historias de amor de una noche o de mil mañanas, a los que todavía se nos revuelve el estómago con los abusos sin juicio… a los que nos duele y al mismo tiempo nos enamora el ser humano, nos encanta hablar del sueño roto, de las promesas de juventud destruidas por maquinarias perversas que siguen aplastandonos pero que no han logrado aniquilarnos.

Durante los enfrentamientos en París, un policía lanza una piedra a los manifestantes, 6 de mayo de 1968. © Goksin Sipahioglu.

Seguimos aquí esperando con los ojos translúcidos que todo explote o inmolarnos por burgueses, cobardes y conformistas…es por eso que hoy, a cuento de nada y como consecuencia de todo, hablamos de algo que ya todos hablaron pero que se vuelve inevitable desde nuestro bastión cultural: Mayo del 68, la primavera francesa que movilizó a estudiantes y obreros, quienes salieron a las calles en busca del cambio.

Un poco de historia

A modo de introducción a la memoria o esclarecimiento para quienes esto no les suene de nada…

A lo largo de los años, los acontecimientos del recordado Mayo del 68 se han transformado -para los que no vivimos esa época- en un cúmulo de informaciones que nos han llegado a través de los periódicos, películas y los libros de historia: días de revolución estudiantil y obrera que buscaba un cambio.

El líder estudiantil Daniel Cohn Bendit, bautizado por la prensa como “Dany el Rojo”, el 13 de mayo en la plazade la Sorbona.

Han pasado exactamente 50 años desde que el Barrio Latino de París se convirtió durante un mes y medio en el escenario más salvaje que visitaba europa desde las Guerras Mundiales, en donde se hicieron comunes las barricadas en las calles, asambleas, coches reventados, porrazos, gases lacrimógenos, carreras, eslóganes y adoquines voladores.

Manifestantes. Mayo 68.

Recordemos que en la época de los ‘60, muchos jóvenes de Estados Unidos, México y Europa, comenzaron a salir a las calles por motivos como el derecho a oponerse a la guerra de Vietnam, la discriminación racial en los campus de Estados Unidos y el derecho a la libertad sexual por lo que, las universidades tradicionales de las potencias también se estaban viendo desafiadas.

En ese contexto, los estudiantes franceses que en principio se mantenían relativamente tranquilos, se unen a las manifestaciones globales el 3 de mayo de 1968, levantando consignas contra el imperialismo y la política de bloques surgida tras la segunda guerra mundial. Surge una apatía contra lo establecido, el adormecimiento de la clase dirigente y el desvanecimiento del estado de bienestar.

Calle Gay-Lussac la mañana del 11 de mayo de 1968. © Franceinfo.

Una pequeña manifestación en el edificio principal de la Sorbona fue reprimida de forma exhaustiva por la policía y terminó con la detención de varios estudiantes, y el cierre de la universidad, lo que se transformó en un levantamiento sin precedentes.

Como consecuencia, París vivió un mes intenso de manifestaciones y huelgas que fueron  en aumento: pronto, por primera y única vez, un movimiento estudiantil de Nueva Izquierda inspira a una huelga general. Casi diez millones de trabajadores se unen a la huelga en todo el país. El régimen francés se ve amenazado por una insurrección revolucionaria.

De Memoria, Poesía y Revolución

Durante ese Mayo lejano y efervescente, las paredes se convirtieron en panfletos, gritos y manifiesto de lo que los estudiantes reclamaban y pese a que para muchos sólo significaban un gesto más dentro del caos, la historia nos ha mostrado que esos graffitis se transformaron en un vestigio honesto del estallido de una revolución.

Graffiti calles de París: “Seamos realistas, pidamos lo imposible”.

Del conjunto de reflexiones y citas, surge el principio de la importancia fundamental de la acción desde un llamado visceral, por sobre las premisas teóricas. Un llamado que transgrede lo estético para transformarse en algo cuasi punk y es el afán por desbordar lo establecido, escupir en las instituciones partidistas, que ya no es suficiente con ser burgueses y declamar discursos que otrora conquistaron libertades pero que en Mayo de finales de los ‘70 ya no formaban parte de lo que era necesario para seguir sintiendo que la libertad era parte de los derechos.

“La barricada cierra la calle pero abre el camino”

“La acción no debe ser una reacción sino una creación”

El lema: cambiemos la vida, transformemos la sociedad, sigue siendo una de las banderas fundamentales de muchos de los movimientos sociales que hasta hoy enarbolan esa consigna en pro de los derechos ciudadanos, pero se señalan los errores de quienes han pretendido usarlo sin cambiar en esencia las estructuras básicas de la  sociedad burguesa.

Mayo 68. “Comiezo de una Lucha Prolongada”. Serigrafía.

Lo que queda de esos días

Con cada aniversario, la pregunta se repite: ¿cuál es el legado de Mayo del 68?, ¿Qué dejó? ¿Qué nos queda de él? ¿Cuál es la evidencia histórica de esa revolución?

Aunque es normal plantear estas preguntas, en este caso, las interrogantes se vuelven sensibles porque los efectos no son obvios ni evidentes. A diferencia de otras revoluciones en el siglo XX, Mayo del 68 no modificó el orden global, ni planteó una manera novedosa de organización del Estado, la política o la economía.

Atelier Popular, ex escuela de Bellas Artes, Paris, 1968. Foto por Marc Riboud.

De un modo simplista y optimista, podríamos adjudicar a este movimiento el fin del gobierno de Charles de Gaulle, en abril de 1969, pero lo cierto es que ya en Junio del 68 ese movimiento que conmovió y paralizó a Francia empezó a decaer lentamente y sin ningún tinte trágico, sin horror y casi sin muertes. Situación que sirve a sus más fervientes detractores quienes niegan-aún hoy-cualquier relevancia histórica.

En tanto, quienes intentamos salvar a esos jóvenes llenos de ideales, quizás también intentando salvarnos a nosotros mismos, reivindicamos  que Mayo del 68 dejó un legado que hizo posible un conjunto de transformaciones en las relaciones sociales y que, incluso, modificó sustancialmente el vínculo entre política, sociedad y cultura.

Atelier Popular, ex escuela de Bellas Artes, Paris, 1968. Foto por Marc Riboud.

Mayo del 68 es finalmente una fuerza que recuerda la esencia democrática y antiautoritaria de los pueblos republicanos, que se instala como una conciencia política en la ciudadanía y que rechaza cambiar el mundo a través de la toma del poder porque impugna al poder en sí mismo, así como las promesas de bienestar vacías que ofrece el capitalismo.

Mayo del 68 todavía puede resultar interesante, porque sigue provocando discusiones, evocaciones  político-intelectuales, condenas, glorificación y un espejo grande, triste y decadente de lo que somos como sociedad.

Atelier Popular, ex escuela de Bellas Artes, Paris, 1968. Foto por Marc Riboud.

Un reflejo de lo que podríamos considerar el movimiento 15M de la España del 2012 o el movimiento estudiantil chileno del 2011, en donde por un instante, el poder se detuvo a mirar lo que ocurría con las clases menos favorecidas. Sin embargo,todo quedó transformado en un gesto sin grandes logros ni consecuencias….

“Retorno a la Normalidad…”. Serigrafía Mayo del 68, París.

Probablemente, no estemos preparados para abandonar el confort precario que nos han vendido como bienestar y suena tan lejana la palabra equidad o justicia, que preferimos esperar a que ocurra algo más poderoso, fuera de nuestras manos, que nos ayude a sostener el sacrificio de una revolución…nos acostumbramos al “like”, a las manifestaciones pacíficas y a desgastarnos en la espera de resultados… seguiremos soñando mejores días y dejando que nos salgan lágrimas de rabia y dolor por las injusticias, alzaremos los puños, las manos y las pancartas en contra de los culpables, conformándonos con haber expuesto nuestra idea…porque para eso están las redes sociales y los permisos para manifestaciones: hacernos creer que formamos parte de algo y estamos siendo ‘rebeldes y justos y críticos’ mientras no nos saltamos ninguna regla.

“La Lucha Continúa”. Serigrafía Mayo del 68, París.

Impure

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