Nuestra compañera Deborah Zurita respondió a la invitación de Excéntrico Fest y esto fue lo que vivió en la Sala Insomnia de Valparaíso:
El Excéntrico Festival es un desafío para vivirlo en comunidad y salir del individualismo, de manera que la experiencia se vuelve muy auténtica. No me sentí ajena al “cómo debo comportarme” pero la seguridad del ambiente, libre de prejuicios, permite vivir la experiencia con relajo, sincerarte frente a las relaciones sexuales y disfrutar.

Una invitación a dejarte llevar
Este festival es una invitación a derribar el podio de la industria pornográfica típica que rodea a Internet, la cual puede causar sensaciones de culpa; una experiencia que se vive casi a escondidas y que ha traído bastantes problemas como expectativas que nos alejan de la realidad del sexo y que no aportan en la búsqueda de vivir el goce en plenitud.
El Festival saca de la rutina, es un espacio donde brotan las ideas y en donde irradia la creatividad. Es una oportunidad para sumergirse en nuevas formas de educar, para encontrar nuevas escenas estéticas y otras narrativas.
El 23 de enero, cuando se presentaron distintos cortos y todos con diferentes objetivos, fue la prueba de que el festival es una apuesta por nuevas narrativas: algunos eran entrevistas, otro sólo era una gran escena fotográfica, mientras que otros son breves historias y deseos.
Exploración, cuerpas y poliamor
Excéntrico es donde se acaba toda la timidez de ver cuerpas, todas diferentes, que despertaban deseos inexplorados, y al fin, dejan de lado la cosificación del cuerpo.
En la tarde el público se siente un poco más tímido, casi no hacen ruido, a diferencia de la noche, durante la exhibición de la película “A mes amours” de Anoushka, donde el ambiente se volvió más relajado, algunos disfrutando en grupos y otras, como una, más solitarias.
¡Pero qué gran tema el de la película! Qué mejor para sumergirse en relaciones poliamorosas que verlo en una película que vibra en lo sensual, donde se narra a nivel psicológico y físico lo que sucede con la protagonista.
Más en esta época que se vuelve imperativo hablar de nuevas concepciones relacionales y en donde urge tener visibilidad de otras opciones y formas de vivir.
El Festival es una prueba de que hay público, de que se están abriendo los espacios con acciones concretas y entornos seguros para salir de los tabúes y probar nuevos horizontes.
Escribe Deborah Zurita/ Instagram
Fotografías de Andrés Valenzuela – @andresvalenzuela.cl

