Mi Inti Illimani Histórico: crónica de volver a ver, volver a la poesía

Cuando escucho a Inti-Illimani histórico, pienso en cómo buena parte de la historia encuentra su propia voz, tal como ocurrió con la efervescencia creativa de la Nueva Canción Chilena. Al escucharles se siente que esa historia no ha terminado, que sigue viva y generando efectos que aún desconocemos.

Un breve viaje o resumen del concierto realizado en el Teatro Municipal de Viña del Mar 2024

Esta impresión se hizo más palpable en el concierto que dieron en el Teatro Municipal de Viña del Mar el 21 de marzo.

No es la primera vez que Inti-Illimani se presentaba en este escenario, un lugar que ha logrado perdurar en el tiempo y que simboliza las aspiraciones de una sociedad que merece y busca tener acceso a la cultura.

¿Qué pasó en el concierto?

Iba con la idea de escuchar, más que nada, el disco «Palimpsesto«, que es el décimo noveno álbum compuesto por Patricio Manns y Horacio Salinas y editado en el año 1981 en Italia, pero la experiencia sonora haría perfecta la irrupción de ese disco hacia la mitad del concierto.

El viaje musical comenzó con los discos «Canto para Matar una Culebra» del año 1979 y «Canto a los pueblos andinos» del año 1973.

Todo partió con ‘Sensemayá’, tema que corresponde a la musicalización de un texto del poeta cubano Nicolás Guillén, y así se dio inicio a una experiencia que acertadamente buscaba poner en relieve nuestras raíces afrodescendientes, en un momento en donde el tema de la migración y la discriminación se hacen cada día más palpables.

Durante la primera parte, nos sumergieron en paisajes sonoros evocadores de nuestras tierras. Todo se manifestaba de una manera tan perfecta que no puedo evitar pensar que tal vez sea algo a lo que la juventud debería prestar más atención, ya que se trata de música sincera, libre de hipocresía, con sonidos auténticos que desafían las fronteras musicales y culturales, y revelan la parte no oficial de la historia.

Ya inundada de emociones, el concierto siguió con “Dolencias”, “Huajra”, “Alturas” y “Tacacoma”, canciones que se abren camino en la mente de una manera directa, como parte de la gran conexión con las raíces americanas y que tienen la habilidad de captar la transculturización de la que formamos parte, es como si derribaran fronteras.

Inti Illimani

La poética de Manns, el recuerdo de sus versos sin tiempo

Era indiscutible sentir la omnipresencia del gran y osado creador que fue Patricio Manns y su influencia en el disco Palimpsesto, grabado en el Forum Recording Studio en Roma durante la primavera de 1981, por el Ingeniero de sonido Sergio Marcotulli. Por lo cual no pude evitar preguntar a José Seves una reflexión sobre Manns:

“El Pato Manss, él decía que quería ser integrante y, bueno, él dejaba una estela muy poderosa cuando pasaba.

Era un poeta, fíjate que su madre tocaba el piano clásico y su padre era fanático del jazz. Sus padres eran profesores rurales, como eran gente de izquierda le daban trabajo en lugares muy escondidos, pero tenían su biblioteca, su música, su piano. 

Era increíble lo que él hacía, porque va más allá de la cuarteta, o cosas más elementales que tiene el folclore o lo que se recuerda. Las reelaboraba, las amplíaba, ese trabajo es fantástico, porque está usando un lenguaje que es tu lenguaje, que es lenguaje antiguo, pero está diciendo cosas nuevas. Esa es la maravilla de él, mucho con intuición.

El Patricio Manss te decía “este acorde lo invente yo” (José se ríe) tú te reías no más, era raro, había cosas que hacía gráficamente (José muestra las manos y gráfica con los dedos acordes de guitarra) y uno “pero cómo” pero al final él si decidía cuál era, tenía muchas posibilidades gráficas y decía “este es”, escapaba de la común y ese espíritu entrega muchísimo a la cultura actual, la nuestra, y para el futuro.”(Seves, 2024)

Un trance espiritual hacia historias olvidadas

Después de la interpretación de «Exiliada del sur», se vino la contundente “Valdivia en la Niebla” pieza con un texto exquisito que cala hondo, con la inigualable voz  e interpretación de José Seves y con los arreglos de Salinas que permiten que el texto sea el gran protagonista. La canción fue escrita por Manns en el año 1966:

  – Valdivia entera se duerme en un dulce sueño espeso. Hacia Las Animas zumban sordos los aserradores. Dos amantes se reparten puente y río con los dedos. Y un guardia oscuro vigila los avatares del viento-.

Estas canciones penetran directamente en los sentidos, como un trance espiritual que permite viajar a historias olvidadas.

Cuando me acuerdo de este momento donde la música toca la piel, me emociono, como con el verso:

-Me cansa mirar el agua porque están tus ojos dentro; No quiero tocar tu tierra y me alejo río adentro, no quiero tocar el aire, y en gruesa manta me envuelvo-.

Estas letras invitan a escuchar de manera atenta y al descifrar una metáfora, permiten descubrir un mundo entero en una exploración de la vida, la geografía y el amor:

-No quiero morder tu nombre, y fumo y fumo en silencio-.

Una frase muy sensual que se mezcla con toda la letra de la canción que evoca los ecos de la historia de Valdivia.

Inti Illimani

Inti Illimani, la canción íntima que es la historia de todos

Después continuaron con “La Guitarrera que toca” (1965), canción que rinde honores a la maestra Violeta Parra y que fue escrita también por Manns.

El concierto logró crear una atmósfera emotiva y respetuosa, con momentos de fiesta donde algunos se levantaron de sus butacas para bailar y reconocer la grandeza y humildad de un Inti que siempre está honrando la tradición musical y literaria de Chile, ofreciendo interpretaciones sólidas y bien ejecutadas.

En la última parte del concierto, llegamos al clímax con la pieza “Danza”, que este 2024 ya habíamos tenido el honor de oír en el Parque Cultural de Valparaíso. Esta vez, fue interpretada por su creador Horacio Salinas junto al connotado guitarrista clásico chileno Romilio Orellana, versión que no estuvo exenta de una gran maestría por parte de sus músicos.

Un recorrido por grandes temas como “Ritmos Negros del Perú”, que es un texto de Nicomedes Santa Cruz, quien se caracteriza por su activismo social y político contra el racismo sufrido por sus antepasados africanos angoleños que fueron llevados a la fuerza al Perú por españoles. Esta puesta en escena fue dedicada a Porfirio Vásquez, El príncipe de la Música Negra.

Seguimos escuchando canciones como “El Mercado de Testaccio” o la canción “Inga”, compuesta por Víctor Jara para el disco ‘Canto Libre’ en el año 1971 que pertenece al folclore peruano.

Estas interpretaciones me llevan a pensar a todo lo que se ha creado en la música chilena, sobretodo en la que refleja nuestra mezcla racial, las raíces del folclore, lo andino, lo afrodescendiente y lo italiano.

¿Quiénes somos, sino una piel forjada a partir de la mixtura, tal como lo expresa la música de Inti Histórico?

Este concierto nos ofreció creaciones originales que son producto de historias particulares y dentro de esas historias, José Seves nos comentó cómo fue su recorrido en el exilio y cómo las creaciones de la banda buscan crear un ideario afín al espíritu de cada época que caracteriza su extensa discografía:

«Lo más interesante estaba en Napoli porque aquí coincidimos con un grupo que se llamaba la “Nuova Compañía de Canto Popolare”, que estaba dirigido por un investigador que re-proponía instrumentos del 1500 y 1600, y estilos de canciones, y hace resurgir eso instrumentos y este tipo de canto, era maravilloso poder escucharlo, porque también era una recuperación del folclore de la cultura pasada.

Hay detalles por ejemplo del uso de guitarra que está inspirado en la costa napolitana, el asunto de la tarantela, son muy diestros en instrumentos, y un acompañamiento que se parece a la guitarra batente. Además, en la misma “Danza” que dura seis a siete minutos, una obra de Horacio que aparecen elementos de Suecia, aires de música sueca, recordando un momento que estuvimos bien en el norte de Suecia con un grupo familiar que tocaba tres violines y un acordeón, era un grupo campesino, había nieve todo eso, era una música con una melancolía increíble, notas largas, y eso fue interesante hacerlo entrar en nuestras vidas, eran elementos musicales que nos atraían muchísimo eran conmovedores.

Hay mucha música comercial en Italia, festivales y casas discográficas interviniendo para hacer muchos discos para vender muchos discos, y aparte de eso había un movimiento de cantautores muy interesante y poético, tomando estilos baladas rock, algunos pocos con alguna mirada de Napoli que tenía la historia musical se fue impregnando del estilo africano. Ellos los italianos rescatan eso, en varios lugares, que se unen a la autoría francesa Leo Ferrer, hay una corriente que busca poesía.”(Seves,2024)

Los que ponen en escena talento, cuerpo y corazón:

Inti Illimani

A la escena le dieron vida los músicos: Horacio Salinas, dirección musical, guitarra y voz, donde se nota su conexión y su oído en las cuerdas; Horacio Durán, que no es solo un gran charanguista, sino que también disfruta moverse en escena y entregar toda la celebración; José Seves, multiinstrumentista que nos transmite todas las emociones con su profunda voz; Camilo Salinas, piano, acordeón y voz, donde toda su corporalidad tomaba forma y expresión; Fernando Julio, entregando toda la elegancia en el contrabajo; Hermes Villalobos, flautas y vientos, con mucho goce escénico; Danilo Donoso, percusionista, siempre con un gran semblante; Puedo concluir que cada obra continúa ofreciendo vida, exhibiendo maestría y llevándote a exclamar: ‘esto es Inti’.

@impureMagazine
@zuricatah

Post Relacionados

La paradoja del agua: cuando la misma sed que sacia a los servidores ahoga a los barrios

Mientras Chile atraviesa el peor temporal en años, hay una escena que se repite: las mismas comunas donde el agua escasea para las personas y sobra para las corporaciones son hoy las que colapsan bajo el agua que les sobra de golpe.

Síguenos

602Fans
 Followers
This error message is only visible to WordPress admins
There has been a problem with your Instagram Feed.

Últimas Publicaciones