Vuelve «El abismo de los Pájaros» la obra que evoca el latido del pueblo Kawésqar

El regreso de la premiada obra teatral «El abismo de los Pájaros» marca un hito en la memoria cultural de Chile, evocando el latido ancestral del pueblo Kawésqar a través de una narrativa que abraza el alma y despierta la conciencia.

A una década de su estreno, la obra vuelve a los escenarios en el emblemático Teatro del Parque Cultural de Valparaíso, el antiguo recinto penitenciario que hoy resuena con historias de libertad y resistencia.

Con acceso gratuito, la invitación se extiende a todo aquel que desee ser parte de este viaje íntimo hacia los confines de la Patagonia, donde la historia y el presente se entrelazan en un relato conmovedor.

Vista por más de doce mil personas, y con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio bajo el marco del Proyecto Fondart de Artes Escénicas/Trayectoria Nacional 2025, «El abismo de los Pájaros» vuelve con su elenco original, elevando las voces de aquellos que han luchado por preservar su identidad frente al olvido.

Bajo la dirección de Fabiola Ariadna Ruiz, la compañía porteña La Malinche nos sumerge en un montaje profundamente sensorial, en el que los ecos de los antiguos navegantes kawésqar resuenan en cada gesto y palabra. Otilio Castro, María Angélica Luzzi, Víctor Montero, Maricel Muñoz, entre otros destacados actores, dan vida a personajes que nos invitan a reflexionar sobre el amor, la justicia, la naturaleza y el medioambiente.

La trama sigue a Sergio, un abogado que, contratado por la Armada de Chile, llega a la remota localidad de Yetarke, en Puerto Edén, con el propósito de convencer a Luisa Edén, una mujer indígena, de vender el terreno donde ha vivido toda su vida.

Pero en este viaje al sur profundo, en una pensión administrada por un ex carabinero y su hija, Sergio descubrirá verdades silenciadas que lo confrontarán con sus propias creencias, y con una realidad en peligro de desaparecer.

La directora describe la obra como un «cruce cultural» entre pasado y presente, en el que los elementos naturales, como el agua, se convierten en símbolos de resistencia. El conflicto que atraviesa a los personajes es un espejo de la lucha por mantener viva la memoria indígena de Chile frente a la amenaza de la transculturización.

La necesidad del regreso a «El abismo de los Pájaros» 

No sólo es un homenaje a la historia del pueblo Kawésqar, sino una invitación a cuestionar nuestra propia relación con la tierra, la identidad y el legado que dejamos a las futuras generaciones.

Este retorno a los escenarios se erige como un diálogo vibrante entre el arte, la historia y la conciencia social. Es un recordatorio de que, en lo más profundo del abismo, aún resuenan los cantos de los pájaros que nunca dejarán de volar.

“Cruzando ficción con crónica testimonial, la presencia y voz protagonista de una de las últimas mujeres kawésqar se convierte en un símbolo de dignidad y resistencia en medio de la adversidad, ilustrando la herida y el recogimiento de una realidad, tanto personal, como colectiva. De este modo, visibilizando la problemática actual, vinculada a la extinción y recuperación de la memoria de los pueblos originarios en Chile, el referente Kawéskar de los archipiélagos del Sur, a través de la puesta en escena, se transforma en la alegoría de la opresión que viven los pueblos originarios del mundo”, advierte Fabiola Ariadna Ruiz.

La reposición de El Abismo de los pájaros permite hacer partícipes a nuevos públicos de una contingencia histórica, política y cultural muchas veces desconocida, pero cuya relevancia, dentro del conocimiento sobre historia nacional de los pueblos originarios es necesaria e imprescindible.

Sobre la cultura kawesqar

Radicados en Puerto Edén viven hoy los últimos descendientes de los Kawésqar, ya casi indistinguibles de los chilotes que se han asentado en la zona.

Los Kawésqar creían en un ser supremo llamado Xolas, creencia religiosa que se asemeja a las de sus vecinos selk’nam, yámanas y aónikenk. Practicaban el chamanismo, así como también ceremonias de iniciación a la pubertad (kálava) y ceremonias secretas masculinas (yinchihawa). Sin embargo, cuando entre 1946 y 1948 los visitó el etnólogo francés Joseph Emperaire, el imaginario religioso kawésqar estaba dominado por Ayayema, el espíritu maléfico de los pantanos que controlaba las tormentas y se llevaba a los hombres a su reino de muerte y podredumbre.

@impure

Post Relacionados

La paradoja del agua: cuando la misma sed que sacia a los servidores ahoga a los barrios

Mientras Chile atraviesa el peor temporal en años, hay una escena que se repite: las mismas comunas donde el agua escasea para las personas y sobra para las corporaciones son hoy las que colapsan bajo el agua que les sobra de golpe.

Síguenos

602Fans
 Followers
This error message is only visible to WordPress admins
There has been a problem with your Instagram Feed.

Últimas Publicaciones