«Hace un tiempo —mucho menos del que me gustaría reconocer— pedí una tarrina grande de helado de chocolate en mi heladería favorita. Cuando el vendedor me preguntó si ponía una o dos cucharitas, le respondí que dos de manera automática. Le mentí: mi plan era ir a casa y comerme sola el helado de chocolate en pijama mientras veía Netflix.»
Así comienza el libro de María del Mar Ramón, un libro de nudes y dick pics, de masturbación y de pornografía, en donde narra la violencia y describe desórdenes alimenticios.
La autora aboga por una educación sexual sana, la necesidad del consentimiento, el valor de las redes feministas y del autocuidado.
Empapado de sinceridad y humor, este libro emplea herramientas feministas para analizar la forma en la que la sociedad moldea, censura y limita el deseo y el placer de las mujeres.
María del Mar y el derecho al placer
En el texto encontramos cómo las mujeres están luchando por reivindicar el derecho al placer y por demostrar que el sexo, la imagen corporal y la alimentación son arenas de disputa política.
La autora habla sobre la realidad sexual de miles de mujeres desde la más completa honestidad, sin tapujos ni tabúes. Un grito por el derecho al placer. Una reivindicación desde la ira, pero también desde el amor y la alegría colectivas.
La rabia y el dolor se perciben en las palabras de María del Mar Ramón. También la culpa. La autora nos enseña a convivir y hacer frente a todos estos sentimientos, para desde ahí comenzar una verdadera revolución de los cuerpos.
Mucho más que un ensayo de corte feminista, aquí tienes una conversación con una amiga. Un texto que te entiende, te apoya y te acompaña. María del Mar nos recuerda la importancia de conocer nuestro cuerpo, anteponer nuestros deseos, ser capaz de decir NO y saber qué nos hace sentir placer.
«No sé cómo se vive sin culpa,
cómo se come sin culpa, cómo
se folla sin culpa.»
«Comer con placer es un derecho irrevocable y en eso también nos merecemos igualdad. Nuestros cuerpos son una herramienta de placer y el placer es un derecho fundamental para nuestras vidas.
No tenemos respuestas, pero para todo eso están las amigas, las redes de sororidad, y las manadas feministas, para refundar naciones, vínculos e ideas preconcebidas. Solo es posible derrumbar las estructuras y los mitos de manera comunitaria. Ninguna revolución se logra en soledad.
Esto no es una invitación a nada. Esto, todas estas letras, son un abrazo: son una mano en el hombro y la declaración, si sirve de algo, como a mí me sirvió, de que aun en lo que más nos genera pudor de nuestra historia, aun en el momento más doloroso de nuestras biografías, lo que consideramos innombrable, no estamos solas. Reivindico mi derecho a estar enfadada, furiosa, iracunda por la violencia que atravesó mi cuerpo.»

A través de su experiencia, la autora habla sobre cómo la sexualidad y cómo le representó un tema incómodo durante mucho tiempo. También sobre los trastornos de conducta alimentaria que vivió y que crecían con cada comentario que recibía sobre su cuerpo.
Este primer libro del sello editorial U-Tópicas intenta acercarse a las nuevas lectoras desde un feminismo que no busca convencer a las mujeres de seguir una teoría al pie de la letra. En cambio, busca crear un debate en torno a las experiencias propias.
Sobre MARÍA DEL MAR RAMÓN
Nació en Bogotà y es autora de las novelas Todo muere salvo el mar (Seix Barral, 2023), La manada (Planeta, 2021). Con el cuento «El deseo es una cicatriz» formó parte de la antología Cuerpos (Seix Barral, 2019). Actualmente co-conduce el programa de radio Después de la tormenta (Futurock).
Texto por Claudia Orozco Miranda

