Diógenes es probablemente la banda más austral de Chile. Un grupo de músicos que forjan su historia en un paisaje único y a través de una amistad que atraviesa sonidos disímiles, historias conjuntas y personales y todo eso, confluye en una agrupación con un sonido imponente como el paisaje del sur.
Diógenes es una banda fundada el año 2009 en Punta Arenas, Patagonia Chilena. Sus primeros trabajos están claramente influenciados por el rock progresivo, el metal, el folclore y la fusión latinoamericana.

En los años previos a la creación de la banda con el nombre que hoy reconocemos, ya existía una búsqueda de identidad musical, tal como cuentan en su tema Diogenes I: Aire De Tonada del disco Diógenes editado en el año 2023.
Desde el 2004, se encontraban creando experimentaciones instrumentales que dieron pie al nacimiento de un ritmo propio que, a ratos, nos regala evocaciones de la Gibson Les Paul de Gato Alquinta.
Sueño Colectivo
Diógenes vive en el latido-ritmo que transmite y que genera complicidad con la Tierra, es inevitablemente una melodía que nos transporta a la comunión con el paisaje y con la vida simple. Es un viaje iniciático al que te entregas inocentemente cuando aprietas play y decides escuchar uno de sus discos de principio a fin. No sales de sus melodías como entraste.
Oír a Diógenes es abrazar algo espiritual y alucinógeno, algo ancestral y cosmogónico con evocaciones místicas y misteriosas, que provocan admiración al reconocer la madurez identitaria de sus melodías.

Llegué a Diógenes cuando otro magallánico me presentó a uno de sus integrantes: René, quien me comentó que tocaba en una banda. Tuve la fortuna de verlos en directo y desde allí decidí que debía entrevistarlos.
Esta entrevista, no busca traducir la música o el sentir que palpita en un tema, sino más bien indagar en la personalidad de quienes nacen, crecen y crean con el espíritu puesto en la Patagonia, esa tierra que parece un secreto inexplorado, pero que les permite comunicar desde una experiencia común que les late en las venas.
1.Primero me gustaría ir a la raíz de Diógenes ¿Qué significa que se autodefinan como rock magallánico, sobre todo en el último disco, en que se siente una intensidad de conexión con la tierra?
RG: Para mi las definiciones son transitorias, tienen que ver con la temporalidad y la identificación… En este caso, lo del rock magallánico, personalmente ya no me identifica, quizás fue en su momento lo que ocurrió en una suerte de movimiento colectivo junto a otras bandas que fueron parte de algunos compilados, como Antología Rock Mag o Magallanes Al Ataque, que responden a lo que corresponde el término… Pero DIÓGENES se trasladó a Santiago entre el 2009 y 2019, entonces ese término ya dejó de resonar en mi, me hace más sentido rock de la patagónia o patagonia rock, como el álbum de HIELO NEGRO, que al final es de donde somos, la tierra de los Patagones, que son quienes han estado ancestralmente en nuestra tierra, mucho antes que el sr. Magallanes.
2.La maduración que van teniendo como banda, esta conexión incluso mística con el paisaje y con la historia nacional, ¿responde a algún hito que hayan vivido juntxs ? ¿Ha cambiado la cosmogonía de la banda?
RG: Desde que comenzamos como DIÓGENES, la idea ha sido ir de vuelta a las raíces, más que buscar nuevas músicas y experiencias. Pero, la vida nos sorprende con vivencias fuertes. Ya el puro hecho de habernos ido a Santiago, a más de 3.000 kms. de Punta Arenas, ha sido un hito que ha marcado nuestras vidas. Si bien es un mismo país, todo es diferente, las costumbres, las maneras, la vida es más dura y más rápida. Volver a Punta Arenas me hizo ver todo esto que te estoy contando.
Otros 2 hitos que han marcado cambios en nuestra forma de continuar en lo que hacemos, fueron lo que se conoce como “estallido social” y la “pandemia”.
Ya a mediados del 2019 todo se estaba siendo cada más complejo para el sector cultural, espectáculos y artes, ya con los eventos que se desencadenaron a raíz del 18 de octubre de 2019, se hacía casi imposible mantener una ruta de gira musical, incluso los shows internacionales se estaban postergando o se hacían en condiciones muy extremas, a nosotros nos tocaba ensayar en medio de una guerrilla en la esquina, donde corrían lacrimógenas, fuego y balas. Fue brutal, mientras cantabamos “Hasta Que Valga La Pena”... Espero que sigamos haciéndolo hasta que realmente valga la pena vivir.
La calidad de vida se fue a la cresta, más encima con la cuestión de las cuarentenas.
Tuve la visión de que no debería seguir viviendo en Santiago y me vine indefinidamente a Punta Arenas a fines de 2019. Fue como una corazonada y fue difícil la decisión porque estábamos en pleno proceso creativo del nuevo álbum.
Recién a fines de 2021 pudimos volver a vernos y grabar un demo de lo que sería el nuevo álbum. Grabamos un par de demos más y ya a fines de 2022 grabamos el nuevo álbum.
Lo que resume este periodo ha sido volver a las raíces para volver a inspirarnos con nuestro entorno, valorar la vida y poder saber vivir bien.
3.Desde Ciudadano del Universo a Pewen II hay un universo, hermoso pero que existe y que nos muestra pequeños grandes matices que van marcando ciertos giros instrumentales que también hablan de una identidad musical propia más contundente. ¿Podrías comentarme eso?
Ya grabar el Ciudadano Del Universo significó dar un giro en lo que íbamos a continuar con la banda, René Rutten (guitarrista de la banda holandesa THE GATHERING) antes de grabarnos, nos advirtió que este EP iba a ser un punto de inflexión, lo que llamó una bisagra en el tiempo. Si bien tiene sonidos similares al primer LP, se escucha un poco más crudo pero sin perder lo sutil, que son dos elementos que hemos cuidado hasta el día de hoy.
Luego el sonido se fue poniendo cada vez más pesado, como la vida misma, lo curioso es que ese tema Pewen II que comentas lo compuse en la misma del CDU pero entró Vicente Couve en la voz y hubieron cambios, nuevos arreglos, nos traía nuevas influencias e instrumentos hahaha.
Pero cuando hablo de volver a nuestras raíces, no me refiero sólo al aspecto de la música de raíz, que en realidad no siempre se ha empleado bien ya que, según tengo entendido, en la música mapuche, por ejemplo, no existe el término música, los cantos, ritmos y sonidos tienen una función ritual, es algo que extraño en el hoy, el mundo de los espectáculos.
Volver a la raíz también ha sido en las otras direcciones de la música que hacemos, tanto como en el folklore, el rock y el heavy metal. Volver a escuchar el rock de ayer y el bombo legüero.
3. Desde nuestra perspectiva, Diógenes es más que rock progresivo, metal, remembranzas instrumentales locales, es un viaje y no sé si se han propuesto generar esa experiencia a través de la escucha. ¿Es intencional? ¿la composición tiene un camino , una lectura? ¿Cómo componen, generan un mapa? ¿O los temas surgen de manera instintiva?
Varios temas nacen de manera instintiva, pero hay otros que no porque tienen una intención. Por ejemplo, en el nuevo álbum está la “Suite Diógenes”, que cierra el disco, yo alguna vez llegué a pensar que esto se ACABaba y sentí la urgencia de hacer una canción que nos presentará y nos representara, así como lo hacen los cantores a lo humano.
El primer tema de la suite es un “Aire De Tonada” pero en realidad es más como un aire al “Canto A Lo Humano”, ya que no tiene coro. Los temas que continúan la suite, también tienen una intención de conectar nuestras raíces musicales, por un lado, la zamba argentina con el bombo leguero y el rock pesado, ¡el sonido doom!
El viaje de introspección musical y volver a las raíces nos ha vuelto a revisar el rock progresivo de antaño o el proto-metal. Tú puedes encontrar temas con doble bombo, por ejemplo, en un tema de GONG o MAHAVISHNU ORCHESTRA del año 71 o algo realmente pesado en lo primero de KING CRIMSON o BLACK SABBATH. así como los instrumentos folklóricos del altiplano en el grupo WARA de Bolivia o los compases irregulares y armonía no funcional en las Anticuecas de VIOLETA PARRA…
Conocer nuestra historia nos ayuda a no repetir los problemas de la mecánica y el algoritmo brutal que existe en el proceso de composición de la música actual.
Para nosotros, cada tema es como una nueva forma de composición… Comenzamos en la música instrumental, en la banda que habíamos hecho antes (los mismos integrantes originales). La mayoría de los temas los hicimos en conjunto con Gabriel o si no yo sólo.
En realidad, no sabía componer al principio, sólo juntar partes así como un collage de ideas o riffs, que sólo se repetían ocasionalmente, hasta que tuvimos un periodo previo a DIÓGENES que era improvisación libre, pocas veces lo hicimos en vivo pero influyó en la forma de los temas que venían, por ejemplo, las suites, Ayaoro o Sueño Colectivo, que son temas multiseccionales, ya comienzan a tener las primeras palabras y letras respectivamente, surgen desde la música, desde los sueños, del inconsciente colectivo.
Recuerdo algunas sesiones de vigilia nocturna con Gabriel, guitarrista de la banda, en que nos quedamos despiertos hasta la mañana siguiente hasta terminar el tema. Nos llevaba a un estado alterado de la conciencia sin ninguna sustancia externa a la música, donde la fatiga facilita la llegada de la gracia de la música y el oído – corazón se expande.
Con el tiempo he tenido la tendencia a “visualizar” cómo podría sonar un tema, con ciertos detalles, ritmos, armonías de voces y cosas así. Finalmente, los arreglos los vemos con el resto de la banda según el tema o bien escribo un arreglo generalmente si es muy detallado.
Actualmente, estoy más interesado en la forma canción y estoy aprendiendo a componer así, sin dejar de lado mis preferencias e influencias y comienzo desde la guitarra acústica o a veces desde el rítmo, en ciertos temas como Diógenes I u otros inéditos aún los hemos dejado con el mismo sonido de la guitarra de 12 cuerdas de Vince, por inspiración del sonido y en otros como La Rueda o Hasta Que Valga La Pena los hemos “distorsionado”.

4. En qué están ahora…¿hay gira?
RG: Ahora se vienen las vacaciones, hicimos una mini – gira por la Patagonia Chilena en primavera, primeros shows en casi 4 años por los motivos que te comentaba.
Pero no paramos de trabajar, de hecho estamos esperando los test pressings del vinilo del nuevo álbum, ¡no veo la hora de tenerlo en mis manos!
Estamos conversando cuando salimos a tocar, pero hay cosas en carpeta que se deberían concretar tan pronto como sea posible. Vivir en distintas ciudades trae sus complejidades.
5. Como son una propuesta tan versátil e independiente, ¿cuál es la relación con otras bandas nacionales y la escena?
RG: Nos sentimos un poco aislados o raros desde un comienzo… En Punta Arenas, con la banda anterior no teníamos bandas parecidas con las que tocar, sólo teníamos concordancia por los sonidos distorsionados, pero ya con DIÓGENES y en Santiago que es una ciudad donde hay cierta variedad de bandas, nunca nos hemos sentido parte de una “escena progresiva” si es que hay algo así.
Pero, si hemos tocado con varias bandas como por ejemplo ANANDA de Limache, DEJALOSANGRAR, HOREJA, MILOTANTE o PROFANO en Santiago, INDOMIA o RAMENAMI en Punta Arenas, con quienes hemos hecho fechas, hay varias bandas pero por temas técnicos a veces hemos tenido que tocar solos.
Algo que me gustaba de las tokatas de antes era que se juntaban bandas de diversos estilos pero ahora existe una tendencia o curatoría, le llaman, en qué queda todo dividido y se vuelve hasta monótono a veces…
Al final somos puros náufragos los que seguimos tocando después de décadas en el underground.
6. ¿Qué te gustaría contar que no te haya preguntado?
RG: Que los queremos invitar a que escuchen el nuevo álbum homónimo de DIÓGENES, está disponible en streaming (Spotify, Youtube, etc), Bandcamp y en disco compacto. Suena re lindo, lo mezclamos con Maui Olivares (CRISALIDA), un verdadero mago del sonido, y el master lo hizo el máster René Rutten (THE GATHERING), ¿qué podría salir mal ahí?…
Anímense con los CDs que quedan muy poquitos vía Halim Music y Protocosmos Discos tienen un stock limitado en Santiago, se nos van a ACABar en cualquier momento y ya se viene la edición en vinilo que estará chacal, ¡se los aseguro!
DIÓGENES son:
Vince Couve Vargas – Voz, tarka,trutruca, bombo legüero y pezuñas.
Gabriel Faúndez – Guitarra eléctrica, charango y voz.
René Gómez Sánchez – Guitarra, guitarra de 12 cuerdas, sintetizadores (Roland GR-30, Arturia Minibrute, Moog Minitaur), tarka, bombo legüero y piedras.
Nicolás Letelier Gómez – Sintetizador Minimoog Model D (Bajo)
Emilio Díaz Pascual – Batería


