Hernán Rivera Letelier reedita su primer libro “Poemas & pomadas”

El norte arde y canta en cada línea. Hernán Rivera Letelier, maestro de las historias salitreras y Premio Nacional de Literatura 2022, revive su faceta más íntima y salvaje con la reedición de Poemas & pomadas.

Este libro, perdido en las brumas del tiempo desde su publicación original en 1988, vuelve a la vida de la mano del sello Alfaguara, como un puente entre el poeta visceral y el narrador nato que habita en él.

“La poesía fue mi balsa de salvación en medio de ese mar calcinado que es la pampa. De no haber sido por su magia no hubiera sobrevivido, me habría ahogado indefectiblemente bajo ese polvo ardiente”, confiesa Rivera Letelier a algún medio.

Estas palabras son un eco de la intensidad que palpita en sus versos, donde la poesía no es un adorno sino un salvavidas, una herramienta de resistencia frente al sol abrasador y la dureza del desierto.

En su esencia, Poemas & pomadas es un homenaje al “Norte del alma”, a sus paisajes áridos, a su gente y a las historias que los atraviesan.

La obra se divide en tres partes: los “Poemas”, de una sensibilidad descarnada; las “Pomadas”, que desde el humor y el tono coloquial ofrecen otra cara del autor; y los “albaricoques”, pequeñas joyas de ingenio aforístico que condensan su mirada en breves estallidos de lucidez.

Este no es solo un libro. Es una excavación en la memoria, un ejercicio de reencuentro con el Hernán joven, aquel que autoeditó este poemario en tiradas pequeñas y que, en su tiempo, apenas rozó la superficie del panorama literario chileno.

Hoy, con raíces firmemente arraigadas en la narrativa, Rivera Letelier vuelve a mostrar que en su obra no hay fronteras entre la poesía y la prosa: ambas son parte de un mismo canto, una misma denuncia, un mismo amor profundo por lo que él llama “la tierra de la sed”.

En cada página, la voz de Rivera Letelier resuena con la fuerza de la pampa y el ritmo del viento norteño.

Poemas & pomadas no solo revive una faceta poco explorada del autor, sino que la proyecta hacia el presente como un recordatorio de que el desierto, con su aridez y su magia, también sabe llorar, reír y soñar.

@impuremag

Post Relacionados

La paradoja del agua: cuando la misma sed que sacia a los servidores ahoga a los barrios

Mientras Chile atraviesa el peor temporal en años, hay una escena que se repite: las mismas comunas donde el agua escasea para las personas y sobra para las corporaciones son hoy las que colapsan bajo el agua que les sobra de golpe.

Síguenos

602Fans
 Followers
This error message is only visible to WordPress admins
There has been a problem with your Instagram Feed.

Últimas Publicaciones