Corría el año 1973, y aunque en Chile la sociedad temblaba por un dictador que asumía el poder, el resto del mundo hacía frente al lado más oculto de los miedos humanos: El mal.

El ExorcistaEl exorcista, ha estremecido a decenas de generaciones, pero sin duda, la primeros en visionarla no estaban preparados para el terror que se les presentaba, por lo mismo, muchos salían en medio de la película temblando, llorando y hasta vomitando.

La historia de Regan, una niña tierna poseída que decía groserías y obscenidades; la desesperación de su mamá y la valentía de dos sacerdotes que se enfrentaban al mismísimo Diablo sumado al rumor público sobre que estaba basada en hechos reales, hicieron que se transformara en un clásico.

El ExorcistaEl fenómeno que significó El Exorcista, surgió antes de ver la luz el 26 de diciembre. Los inocentes espectadores de principios de los ’70 estaban no sólo atemorizados ante la posibilidad de que cualquiera pudiera ser “poseído” por el demonio, si no que tras la salida de un tráiler de dos minutos que fue vetado, se sintieron asqueados.

El adelanto combinaba imágenes perturbadoras que sumadas a las referencias del maligno y el estrés que provocaba estar presenciando algo que realmente pertenecía al lado más perturbador de sus creencias, fueron tan intensas, que la gente vomitaba.

El Exorcista: más que imágenes

Pero no sólo las imágenes llenaron de sensaciones desconocidas a los inocentes espectadores, sino que la estremecedora música, sirvió como complemento perfecto para desestabilizar las creencias y hacer tambalear la idea de tener “dulces sueños” de los valientes que la visionaban.

Lalo Schifrin, el compositor del tema de Misión Imposible y del soundtrack de Dirty Harry, había creado una pieza musical para El Exorcista que combinaba dos grandes obras de la música clásica y es el tema que puedes escuchar en el tráiler prohibido que compartimos contigo a continuación:

El terrorífico tráiler se convirtió en toda una leyenda tras el efecto vomitivo que producía y la capacidad de descomponer el día a quien se atrevía a mirarlo, por lo que las autoridades decidieron vetarlo y con eso, hacer esta historia aún más escalofriante.

El resto es historia conocida: la película dirigida por William Friedkin y protagonizada por Linda Blair, se convirtió en todo un fenómeno de la cultura pop al ser elegida La película más aterradora de todos los tiempos, sitial del que ninguna otra película ha podido destronarla.

Impure

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