“Condimento que se añade a un guiso, compuesto por diversos ingredientes fritos en aceite, como cebolla, ajo o tomate”.
A lo largo y ancho de Chile, el sofrito es la base de todo almuerzo en cualquier casa, en cualquier restaurante. Es lo que hace que la comida tenga ese “no sé qué”. Es ese olor que nos alerta que algo está pasando en la cocina, que se acerca la hora de almorzar, que abre el apetito. El aroma que nos señala que se viene un arroz, una cazuela, una carne al horno, una sopita.
No hay persona en Chile que no sepa cómo se hace un sofrito, incluso si no sabe cocinar. Pues bien, el sofrito y la sencillez de su materialidad, es desde donde se posiciona este espacio que para nada busca convertirse en una especialidad de crítica gastronómica. Es, más bien, un acercamiento en letra e imagen a personas, lugares, sabores, olores y experiencias que nos llamen la atención y de la que se desprendan líneas y flashes.
Les invitamos a ser parte con una lectura breve y compartir con nosotras lo que esperamos sea un bonito proyecto que ponga en valor las cocinas de Chile, o de donde estemos en realidad, que generalmente es Concepción, alrededores, y la zona centro sur (cuánto nos gustaría llegar más lejos, pero vamos a fuego lento).
Escribir y retratar desde el respeto, y mostrarles las manos que habitan las cocinas y los boliches que viven de día y también de noche.
De esto va Sofrito.
Texto: Gianina Paredes @milpecas
Fotografías y diseño: Mimi Cavalerie @mimi_cavalerie

